Este miércoles se cumplen 27 días desde el inicio de las movilizaciones en Bolivia. En el departamento de La Paz los conflictos se sintieron más que en el resto del país, debido a que la ciudad ha sido escenario de enfrentamientos, escasez, desabastecimiento y crisis económica. Por este motivo la ciudad se encuentra paralizada, muchas personas están estresadas y expresan su molestia de diferentes maneras.
Este martes se registró una discusión entre transportistas que se encontraban bloqueando y vecinos que trataban de conseguir una movilidad. Ambos bandos se enfrentaron con denominativos: “bloqueadores pagados” y “asalariados con plata” las acusaciones de ambas partes en medio de la tensión.
El llanto también es una manera en que la población exterioriza su preocupación; comerciantes y amas de casa anhelan que la ciudad vuelva a la normalidad. Manifiestan que la crisis ataca fuertemente a sus hogares, y que poco a poco se quedan sin comer.
“Ya no tenemos dinero, ya no vendemos, yo quisiera que haya diálogo, no tenemos para comer. Tenemos niños y ellos comen todos los días (…) Cuando hay conflictos a veces nos roban, ya es desesperante”, dijo entre lágrimas una comerciante.
La desesperación llega a todos los hogares. Los padres y madres de familia que salen a las calles a conseguir comida y abastecer a sus familias, señalan que los niños no entienden sobre la crisis y su más grande preocupación es alimentarlos.
“No hay que comer ¿qué vamos a hacer Dios mío?, los niños no tienen espera ¿Hasta cuando va a ser esto? Por favor ya no más. No sé que podemos hacer ante esta situación tan triste”, lamentó una ama de casa que llevaba una bolsita de maní para dar de comer a sus nietos.
Ahora, las calles que solían verse totalmente transitadas durante un día normal de la semana, ahora se encuentran prácticamente vacías. Los comercios abren con la esperanza de generar ingresos, pero los ciudadanos priorizan el abastecimiento de sus hogares con alimentos que los últimos días registran altos precios.
El estado emocional de la ciudadanía se ve afectado, mientras crece el pedido de diálogo y una pronta solución que permita devolver la normalidad a la ciudad.
Fuente: Urgente bo
